Cada día se hace más evidente que el planeta está despertando. Y nosotros, las personas que habitamos en él, también lo estamos haciendo. Este despertar ha sido lento, no obstante ha sido progresivo, y los cambios se hacen cada vez más palpables, pues se han ido desplegando poco a poco. La luz brilla mucho más alumbrando conocimientos y habilidades que estaban en la oscuridad. Y esta realidad incuestionable se hace tangible al avanzar los días. Todas las energías desplegadas en este mes de noviembre, y en especial el día 11 potencian un despertar que nos conduce inexorablemente al año 2012, centro de numerosas profecías.
Lo importante es recordar que el cambio ya empezó, estamos entrando en una nueva era, una nueva dimensión de todas las cosas. Y este hecho nos hace responsables de nosotros mismos y del entorno en que vivimos, cada persona es importante. Si hemos encarnado en esta era, tenemos un trabajo espiritual que llevar a cabo para equilibrar al planeta. El amor, el respeto, la tolerancia, el compartir, la gratitud, el perdón. No es ni complejo ni elaborado. El conocimiento real es gratuito. Está codificado en el ADN de cada uno. Todo lo que necesitamos está dentro de nosotros. Grandes maestros lo han dicho desde un principio. Encontremos nuestro corazón, y encontraremos el camino. Los cambios profetizados se producirán, mas nuestras actitudes y acciones determinarán cuan rigurosos o suaves sean. Necesitamos actuar, introducir cambios y elegir personas que nos representen, que entiendan y que vayan a decidir acciones políticas para respetar la Tierra.
Todos somos necesarios. No estamos aquí sin una razón. Todos los que estamos aquí ahora tenemos un propósito importante. Estos son tiempos duros, pero especiales. Tenemos la oportunidad para crecer, pero debemos estar listos para este momento en la historia. Necesitamos cuidar de la Tierra que nos alimenta y nos cobija. Necesitamos poner toda nuestra mente y corazón en buscar la unidad. Y eso requiere acción e intención.
Cada vez que hacemos la elección de ser más amorosos y más amables, elevamos la frecuencia y contribuimos a la creación de un nuevo tipo de realidad basada en el amor.