Posteado por: shanti2012 en: Junio 12, 2009
Una de las maneras más prácticas para sanar heridas, es perdonar y pedir perdón. Se puede hablar mucho sobre esto, racionalizar el tema y tratar de comprenderlo, más lo fundamental es practicarlo; sólo se requiere la disposición honesta de hacerlo. Cierren los ojos y hagan una imagen de la persona a quien perdonarán o pedirán perdón, y repitan en voz alta lo siguiente:
“Yo …el que escribe… (nombre de la persona) perdono a …ti que me lees… (nombre de la persona a perdonar) por cualquier dolor o daño que me hayas causado en el pasado, intencionalmente o no, consciente o inconscientemente, con tus palabras, tus pensamientos o tus actos. No importa cómo me hayas herido en el pasado, te perdono; y me libero de ti.”
“Asimismo, yo …el que escribe… (nombre de la persona) pido perdón a…ti que me lees… (nombre de la persona a pedir perdón) por cualquier dolor que yo te haya causado en el pasado, intencionalmente o no, consciente o inconscientemente, con mis palabras, mis pensamientos o mis actos. No importa cómo te haya dañado o herido, no importa cuál fue el temor o la confusión míos que te provocaron dolor, te pido que me perdones; y te libero de mí.”
Si no logran aprenderlo de memoria, pidan a alguien de confianza que lo vaya leyendo por frases y ustedes lo van repitiendo, con la intención que sea así, y sin perder la imagen de la persona. Verán milagros. También pueden hacerlo con ustedes mismos, o con alguna de sus partes con las cuales estén en conflicto.
Esta es una manera, hay muchas, les servirá de punto de partida, y tendrán un resultado. Es la terapia del siglo 21.